Revista Biodiversidad Neotropical UTCh Diversidad de árboles frutales de traspatio en Mochicahui, El Fuerte, Sinaloa, México

Diversidad de árboles frutales de traspatio en Mochicahui, El Fuerte, Sinaloa, México

Diversity of trees in Mochicahui backyard, El Fuerte, Sinaloa, Mexico

Demetrio López-Ortiz1, Israel Osuna-Flores2, Mayra de la Torre-Martínez3, Aramis Olivos-Ortiz4

1    Programa de Ingeniería Forestal, Unidad Mochicahui, Universidad Autónoma Indígena de México, Mochicahui, El Fuerte, Sinaloa, México. e-mail: chivas-1017@hotmail.com
2    Empresa Acuícola Gilberto SC de RL de CV. e-mail: osuna2017@gmail.com
3    Laboratorio de Fisiología Celular y Procesos, Centro de Investigaciones en Alimentación y Desarrollo AC (CIAD), Hermosillo, Sonora, México. e-mail: mdelatorre@ciad.mx
4    Centro Universitario de Investigaciones Ocenológicas. Universidad de Colima, Manzanillo, Colima, México. e-mail: aolivos@ucol.com
      Fecha recepción: Julio 16, 2016          Fecha aprobación: Noviembre 3, 2016        Editor Asociado: Quinto-Mosquera H

Resumen

Objetivo: Evaluar la diversidad y abundancia de árboles frutales de traspatio en la Sindicatura de Mochichahui, El Fuerte, Sinaloa, México. Metodología: Se inventariaron los elementos arbóreos presentes en 211 viviendas en los sitios de muestreo de El Poblado, La Primavera y El Teroque. La información se obtuvo a partir de entrevistas abiertas dirigidas, las cuales se aplicaron a diferentes miembros de la familia (adultos) para estimar los índices de biodiversidad de Margalef (Dmg), Menhinick (Dmne índice de Simpson. Resultados: Se identificaron 59 especies arbóreas en las comunidades estudiadas, de las cuales 9 se repiten en las 3 poblaciones. La especie más abundante fue el mango, seguida por ciruela, naranja y aguacate. Existe una mayor diversidad de árboles frutales en la comunidad de El Teroque a diferencia de las comunidades de La Primavera y El Poblado. Conclusión: De acuerdo con los valores de los índices de diversidad se presenta una diversidad media que permite la disponibilidad de recursos destinados al consumo, garantizando la autosuficiencia alimentaria rural así como espacios comunes para intercambio y conservación de germoplasma.

Palabras clave: Abundancia, Conservación, Huertos familiares, Índices de biodiversidad.

Abstract

Objective: Assess the diversity and abundance of fruit trees in the backyard of Mochichahui, El Fuerte, Sinaloa, Mexico. Methodology: Arboreal elements present in 211 homes in the sampling sites of El Poblado, La Primavera and Teroque were inventoried. The information was obtained from targeted open interviews, which were applied to different family members (adults) to estimate the rates of biodiversity [Margalef (Dmg), Menhinick (Nmdand Simpson index. Results: 59 tree species were identified in the communities studied, of which 9 species are repeated in the 3 villages. The most abundant species was the mango, followed by plum, orange and avocado. There is a greater biodiversity of fruit trees in the community of El Teroque unlike the communities of La Primavera and El Poblado. Conclusion: according to the values of diversity indices, a medium diversity exist which allows the availability of resources for consumption and transaction, ensuring rural food self-sufficiency as well as a common areas for exchange and conservation of germplasm.

Keywords: Abundance, Biodiversity indexes, Conservation, Family gardens.
   
Introducción

La agricultura de traspatio, o huertos familiares, es una práctica que tiene su origen en las culturas agroforestales, que se practica en distintos climas, tipos de suelo, espacios y extensiones, incluso a partir los dos metros cuadrados (Ospina 2002). Es una de las tecnologías agroforestales de más amplia distribución en el mundo (Nair 1993), que comúnmente involucra a toda la familia, pues la colaboración de cada miembro es indispensable y representa el éxito de esta actividad, porque desde los niños, quienes riegan las plantas, hasta las abuelas, que limpian y cuidan los sembradíos, están implicados en el cuidado general; son manejados principalmente por mujeres campesinas de tal manera que contribuyan a la economía familiar, a la generación de productos alimenticios para el autoconsumo o para la venta (Alison 1983, Budowski 1985, Niñez 1985).

En México, los huertos familiares se distribuyen sobre todo el territorio. Los más estudiados han sido los huertos en la Península de Yucatán (Ruenes y Jiménez 1997, Jiménez et al. 1999), de los cuales existen reportes de la alta diversidad biológica de los huertos.

Los frutos obtenidos de esta práctica representan un papel destacado en los agroecosistemas campesinos, porque además de ser elementos ornamentales que proveen sombra a las casas, como alimentos aportan propiedades antioxidantes, riqueza en vitaminas, minerales y fibras, por lo que son parte de una dieta adecuada para la salud humana y debe ser imprescindible incrementar el abasto de estos productos por razones nutricionales, económicas, productivas y ambientales (Rodríguez et al. 2007).

En la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial, el Documento de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (2004), se menciona que los problemas del hambre y la inseguridad alimentaría tienen dimensiones mundiales y es probable que persistan e incluso se agraven dramáticamente en algunas regiones, si no se adopta con urgencia una acción decidida y concertada, por el incremento de la población mundial previsto y la tensión a que están sometidos los recursos naturales, no solo esto, sino también de la compleja situación económica y social que padecen las diversas generaciones y sociedades. En ese sentido, actualmente se hacen necesarias diversas estrategias para utilizar los recursos naturales que tenemos a nuestro alcance y los huertos son uno de ellos, los cuales pueden generar cambios positivos en el apoyo a las deficiencias alimentarias por las que atraviesan actualmente diversos países, regiones y comunidades vulnerables. En la actualidad en algunas regiones de Europa, se está regresando a la alimentación de traspatio, lo cual se practica por razones ecológicas, porque representa ayuda a la economía familiar y porque además mejora la inocuidad alimentaria, porque los productos están libres de agroquímicos; esta práctica está creciendo poco a poco en todo el mundo, ante la necesidad de consumir alimentos orgánicos (Sánchez 2010).

El objetivo de este trabajo es evaluar la abundancia y diversidad biológica de los huertos de frutales de traspatios en las comunidades La Primavera, El Poblado y El Teroque de la Sindicatura de Mochicahui en El Fuerte, Sinaloa, México.

Metodología

Localización y características del área de estudio. Se estudiaron tres comunidades: El Poblado, La Primavera y El Teroque en la Sindicatura de Mochicahui, en el municipio de El Fuerte, Sinaloa, México, distribuidas sobre la región fisiográfica de la llanura central continental del Golfo de California en el período comprendido entre febrero y mayo de 2015.

Mochicahui está localizada en el municipio de El Fuerte, Estado de Sinaloa (25º 57’ N, 108º 56’ O) 20 msnm (INEGI, 2010), sus colindancias se encuentra por la carretera Los Mochis-El Fuerte, a 20 km de Los Mochis, el principal medio de transporte es vía terrestre. La comunidad está situada a orillas de la carretera, Mochis-San Blas. Cuenta con un clima caluroso y en invierno alcanza una temperatura de 8°C. Tiene una población aproximada de 4.801 habitantes incluidos los poblados de La Primavera y El Poblado (Figura 1) (Pueblos América 2016).



El Teroque es una localidad perteneciente al municipio de El Fuerte, en el estado de Sinaloa (25º 55’ 24’’ N, 108º 58’ 07’’ O) 25 msnm. Posee 1.267 habitantes, 665 (52,5%) son hombres y 602 (47,5%) mujeres (Figura 1). En total la población de estos poblados comprende 6.068 habitantes (Nuestro-México 2016).

Métodos utilizados en el muestreo y análisis de los datos. Se aplicaron encuestas dirigidas a 211 personas adultas para conocer las especies y variedades de árboles frutales existentes en los traspatios de sus casas, luego se identificaron los árboles frutales con base en aspectos como la forma de la hoja, el color, tamaño y textura de la corteza (Rzedowski 1978). Para conocer la procedencia geográfica de las especies de árboles frutales se tomaron en cuenta los criterios descritos por González de Cosío (1984) y Martínez (1979).

En cuanto al análisis de la variedad de árboles en los huertos se clasificaron en dos categorías: especie y cantidad. Dentro de las especies se tomaron todas las variedades de árboles frutales que se encontraron en cada comunidad. En el segundo punto se cuantificó la cantidad de árboles frutales encontradas por comunidad. A estos datos siguiendo la metodología propuesta por Magurran (1988) se estimó el índice de diversidad de Margalef (Dmg), índice de diversidad de Menhinick (Dmn) e índice de Simpson mediante el programa SPSS versión 15.

Resultados

Se identificaron 59 especies arbóreas presentes en las comunidades estudiadas, 32 en la comunidad de El Teroque, 11 en La Primavera y 16 en El Poblado. Se encontró que en las tres poblaciones se repite la presencia de 9 especies (Tabla 1).



La especie más abundante en las tres comunidades fue el mango (Mangifera indica L), es una especie proveniente de la India e introducida por los españoles durante el proceso de colonización entre los años 1521 y 1810 y es la más representada con presencia en las tres comunidades. Le sigue en abundancia la ciruela (Spondias purpurea) y el aguacate (Persea americana), ambas provienen de zonas tropicales de América y Mesoamérica. Las otras especies más representativas son: el limón (Citrus limon) de procedencia del sureste asiático y la naranja (Citrussinensis o Citrus aurantium) originaria de India, Pakistán y Vietnam, estas últimas introducidas por los españoles. La procedencia  de los frutales encontrados aparecen en la Tabla 2.

En la Tabla 1 se muestran las especies y frecuencia registradas en los traspatios de cada comunidad; se estimaron los índices de diversidad relativa y el rango de variación. El Teroque, fue la comunidad que presentó mayor diversidad, con 32 especies, y tuvo el mayor índice de Margalef y el menor índice de dominancia de Simpson (0,1419). La comunidad de La Primavera fue la menos diversa, con tan solo 181 especies. Por otra parte la comunidad de La Primavera y El Poblado, presentaron la menor dominancia de 195 y 1.589 (Tabla 3).



Discusión

En cuanto a la procedencia de los árboles frutales encontrados en las comunidades, la totalidad fue introducida por los españoles durante la colonización en el siglo XV, donde 60% proviene de Asia y 3% desde África; estos resultados son semejantes a los de Vales et al. (2007) quienes reportan que los árboles frutales encontrados en México y Cuba proceden de lugares geográficos similares a los encontrados en este trabajo.

Muchos de los cultivos o variedades inventariados, sólo es posible encontrarlos dentro de los huertos familiares porque constituyen variedades tradicionales y cultivares utilizados en épocas pasadas, que no se adaptan a los requerimientos de la agricultura moderna, pero cumplen un papel relevante en la alimentación y bienestar de la familia, porque son capaces de cubrir deficiencias de otro tipo de alimentos cuando la economía de las familias no es la mejor, lo cual ocurre en época de estiaje según información de las encuestas.

La diversificación en cuanto al uso de muchos de estos cultivos tradicionales no sólo se logra en su utilización como alimento, sino que permite aprovechar su valor medicinal, ornamental y su explotación en forma no tradicional y en la alimentación animal; además, se ha demostrado que los huertos europeos son elementos clave en la conservación in situ de los recursos fitogenético, sobre todo de variedades locales (Aceituno 2010, Galluzzi et al. 2010, Acosta y Díaz 2008).

Según Ortiz-Solorio y Cuanalo (1984), se espera que la diversidad de especies, la composición botánica y la biomasa varíen con las condiciones fisiográficas entre una región y otra. Esto se puede deber a una mayor dificultad para establecer y mantener árboles de distintas especies en distintas condiciones y/o a problemas por plagas y enfermedades relacionadas con los prolongados períodos de sequía. El mango, en una excepción en nuestra zona de estudio, resultó ser el más abundante porque se adapta muy bien a condiciones de precipitación variables, además, tolera la sequía; fisiológicamente esta tolerancia ha sido atribuida a la posesión de laticíferos que permiten a las hojas mantener su turgencia a través de un ajuste osmótico que evita el déficit de agua interno.

Además, los suelos son calcáreos y el período de inundaciones continuas no es excesivamente largo lo cual puede ser beneficioso para el mango, porque permite aumentar la disponibilidad en el suelo de algunos microelementos tales como el hierro y el manganeso, elementos básicos para su desarrollo y supervivencia (Gliessman 1990).

La aplicación de los índices de diversidad muestran una mayor riqueza de especies en El Teroque, respecto a las otras dos comunidades siendo menor en la comunidad La Primavera; los valores están influidos por el tamaño de la muestra (Moreno 2001); estos resultados concuerdan con los reportados por Pino (2008) en su trabajo de determinación de diversidad de árboles frutales en Cuba cuyos valores oscilan entre 2,28 y 4,17.

Conclusiones

Existe una mayor biodiversidad de árboles frutales en la comunidad El Teroque a diferencia de las otras dos comunidades de La Primavera y El Poblado, sin embargo en las tres comunidades se presenta una diversidad media.

Los cultivos predominantes fueron mango, ciruela, naranja y aguacate; con base en lo anterior y más que tratar de categorizar o tipificar el traspatio o huerto familiar, resulta relevante comprender la diversidad y su impacto en la definición de estrategias de vida de las unidades domésticas como roles familiares en el manejo y aprovechamiento de los recursos frutales, fuente de bienes de subsistencia y ahorro familiar, así como espacio común para las redes de intercambio y conservación de germoplasma.

Agradecimientos
 
El estudio se realizó en el marco del proyecto “Valor agregado a productos frutícolas en la Sindicatura de Mochicahui, El Fuerte, Sinaloa” financiado por la Coordinación General de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma Indígena de México. Se agradece profundamente la hospitalidad y generosidad de los pobladores de las comunidades de La Primavera, El Poblado y El Teroque, por compartir sus conocimientos sobre los árboles frutales de sus traspatios y a los compañeros que colaboraron con la realización de las encuestas.

Literatura citada


DOI: http://dx.doi.org/10.18636/bioneotropical.v7i1.489.g615

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